[Presentación, 20/10 19.30 horas] STAR. Acción Travesti Callejera Revolucionaria

STAR es un libro sobre género, raza, clase y lucha revolucionaria en la Amerikkka de los 70. Y para hablar de todo ello y de algunas de las protagonistas de aquella historia tendremos a unos de los editores de este libro que está entre nuestras lecturas preferidas de este pasado verano.

El próximo viernes 20 de noviembre a las 19:30 horas en el Ateneo Cooperativo Nosaltres.

Os esperamos.

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Si Franco levantase la cabeza… le hundiríamos el tacón en el cráneo.

La balada del metro sin puertas

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David Antona: La Balada del metro sin puertas

La Felguera Editores, Madrid, 2012

143 pp.

12 €

 

Hace tiempo, David Antona me dijo que existían dos tipos de escritores: los nómadas y los sedentarios (acompañando el comentario de numerosos ejemplos de uno y otro tipo). Sin duda, él pertenece a la primera categoría. Una división similar podría hacerse también respecto a los libros: aquellos que se arriesgan en un viaje que quiere trascender la literatura, devolvernos a la vida, y aquellos otros, perezosos y de estrechas miras, que se sienten cómodos en el hogar seguro de la literatura. La Balada del metro sin puertas pertenece a esa primera categoría, nace de la experiencia, entendida como algo más que la mera acumulación de momentos a que va siendo reducida la vida. Allí está la vida cotidiana, aquella ajena, cuando no enfrentada, a la miseria del trabajo asalariado, de la fábrica, del dinero. Una vida que quiere escapar a los límites artificiales que le son impuestos. Una vida que quiere ser libre, como siempre luchó por serlo David Antona.

György Lukács en su libro Teoría de la novela apuntaba dos características (entre otras) de la novela que la diferencian de los estilos literarios clásicos. En primer lugar, la novela tiene una voluntad demiúrgica, trata de recrear el mundo y su imaginario, «aparece como algo que deviene, como un proceso», no es una forma acabada, como lo eran la tragedia o la epopeya, sino que es una búsqueda incesante, una interrogación sobre sí misma. La novela tiene también un carácter esencialmente biográfico, el héroe de la novela es un héroe individual que se enfrenta a la pérdida de sentido del mundo tratando de crear su propio mundo, la novela «eleva al individuo hasta la altura infinita de aquel que debe crear todo un mundo para su vivencia y mantener esa creación en equilibrio». Pero ese equilibrio es siempre frágil, tanto como lo es el mundo real. La novedad de la novela reside en la novedad del mundo y del lugar del ser humano en él, un nuevo mundo y una forma de entenderlo y sobre todo de apropiarse de él, el de la burguesía, que pone al ser humano en el centro y al mismo tiempo abre aún más la brecha entre el ser y el mundo. La alienación está pues en el corazón de la novela, pero al mismo tiempo es atravesada por la búsqueda (individual y desesperada) de la reconciliación con el mundo. De ahí que la forma clásica de la novela sea la aventura. La novela de David Antona es una novela de aventuras en un tiempo en el que la aventura ha sido prácticamente abolida del mundo o, mejor dicho, en el período en el que ese enunciado pretendía ser una verdad fundamental de la época, en el que la aspiración a ser libre ya es una aventura. Cómo escapar de esa sociedad, sin huir de ella, será uno de los esfuerzos más dignos de la novela moderna, junto con aquel que trata de abolir la propia novela, agotándola en sí misma. Echarse a andar y pasear sin un rumbo prefijado, tal y como significa el término balade en francés. Pocas cosas quedan tan dignas de respeto como querer seguir el propio camino sin atender a las veredas y sendas.

La vida de Javier, el protagonista de La balada del metro sin puertas, es en gran medida un trasunto de la vida del autor. La narración nace de la experiencia y a ella se remite. Apunta por ello a la vida misma, pero no para recrearla, sino para cuestionarla. O mejor dicho, para cuestionar el abismo existente entre la promesa que contiene y el contenedor al que queda reducida. Donde mejor se expresa, por menos contaminada, esa experiencia es en la infancia (o en el momento revolucionario que nos devuelve a la infancia). En los recuerdos de la infancia de Javier en Burdeos, en ese descubrir el mundo y en el choque entre esa mirada y el mundo incomprensible que se abre más allá de ella, se abren las puertas de la memoria. Memoria de una cierta forma de ser y estar en el mundo, la de la infancia, pero también la de un mundo en el que existía todavía un sentimiento de comunidad, la memoria de un mundo todavía no consumido por la mercancía. Y una memoria del conflicto, del brutal choque entre la libertad y la dignidad humanas que defiende Javier y la vida miserable que impone la fábrica, pero también del conflicto íntimo entre una vida libre y el trabajo asalariado, conflicto que es el nuestro, y lo seguirá siendo hasta que el trabajo muerto sea solo un triste recuerdo y reencontremos la infancia. La conciencia de esa continuidad del conflicto lo aviva y en algunos casos puede llegar a romper la linealidad del tiempo y de la memoria de la derrota surgir la urgencia de la ruptura. Y quizás el destino del héroe moderno no sea solo individual y todavía haya esquirlas del mito que nos hablan de una vida compartida y libre.

Escribir es sencillo, lo difícil es vivir. David Antona vivió mucho y compartió mucho de esa vida. Su memoria es ya parte de la nuestra, su voz no se agotará porque ya no esté con nosotros. Que la tierra te sea leve, compañero.

(Reseña publicada en la revista Salamandra 21-22)

Counas de “ingresos compartidos” en Norteamérica [Charla-debate, 14/10 19:30 horas]

comunas

De la comuna de Oaxaca a los zadistas franceses, de los consejos kurdos a los pueblos okupados, hoy día la palabra «comuna» (y más importante aún, las prácticas comunales) han vuelto para situarse en el centro de la política antagonista, de las luchas que no se contentan con pedir sino que tratan de arrebatarle al Capital y al Estado las libertades y alegrías que nos robaron.

Entendemos que la comunicación de las experiencias concretas de transformación de la vida es imprescindible, en primer lugar para la extensión de la revuelta, y también para favorecer la visión crítica y colectiva que fortalezca esas experiencias y sus necesarios contagios. Por ello os invitamos a una charla-debate con Paul Blundell, compañero de la Comuna anarquista y feminista de Acord, en Estados Unidos, quien nos hablará de las comunas de «ingresos compartidos», es decir, el ensayo de aplicación práctica de la abolición de la especialización del trabajo y del principio de a «cada uno según sus necesidades».

Será el próximo miércoles 14 de octubre a las 19:30 horas en el Ateneo Cooperativo Nosaltres. Os esperamos!

 

«Declarar la Comuna es en cada ocasión sacar el tiempo histórico de quicio, abrir una brecha en el continuum desesperante de las sumisiones, en el encadenamiento de sin razón de los días, en la monótona lucha de cada uno por su supervivencia. Declarar la Comuna es aceptar vincularse. Nada será ya como antes.»

Comité Invisible: A nuestros amigos

Colección «Lmentales»: Anarquismo y sexualidad / Economía anarquista / Anarquismos no occidentales

Anarquismo-y-sexualidad Helena Andrés Granel: Anarquismo y sexualidad

La Neurosis o Las Barricadas Ed., Col. «Lmentales», Madrid, 2014

56 pp.

3 €

 

Economía-anarquistaDeric Shannon; Anthony J. Nocella II y John Asimakopoulos.: Economía anarquista. Una visión global

La Neurosis o Las Barricadas Ed., Col. «Lmentales», Madrid, 2015

74 pp.

4 €

 

anarquismos-no-occidentalesJason Adams: Anarquismo no occidentales. Reflexiones sobre el contexto global

La Neurosis o Las Barricadas Ed., Col. «Lmentales», Madrid, 2015

90 pp.

4 €

 

Tres libros «Lmentales». Tres pequeñas publicaciones de una pequeña gran editorial, tres píldoras contra el pensamiento único, tres hilos negros que nos invitan a seguirlos para desenmarañar la madeja de opresiones que nos atenazan y aprender a hilar esa otra vida.

El primer título de la colección «Lmentales», Anarquismo y sexualidad, es una breve y clara exposición de las ideas básicas en torno a la sexualidad, el género, el amor, las relaciones personales y la crítica de la familia que confluían y a menudo chocaban en el mundo libertario de finales del siglo XIX y comienzos del siglo XX. Discusiones y debates que hoy nos parecen con frecuencia superados, e incluso errados en sus conclusiones, si no en su punto de partida mismo, pero que nos permiten comprender los caminos que hemos transitado, las dificultades que supuso hacerlo, y los debates que se generaron, para poder afrontar el presente desde la comprensión de lo ya hecho y lo mucho que queda por hacer. Si la cuestión del género (en forma amplia) es hoy central, como creemos que debe serlo, es necesario conocer las luchas del pasado, pero también los debates que se dieron. Dicho de otro modo, si la crítica del amor romántico es hoy necesaria, ¿cómo no vamos a necesitar conocer los argumentos de quienes ya hicieron esa crítica así como sus límites, sus callejones sin salida, sus derrotas (en todos lo sentidos)?

Economía anarquista. Una visión global, segundo título de la colección, es en realidad la introducción a un libro más extenso sobre economía. Y es una muy buena introducción a la crítica anarquista de la economía capitalista y de algunos de sus mitos, y a sus puntos de conflicto con otras corrientes críticas, fundamentalmente el marxismo. Y también es una buena, aunque breve, introducción a las ideas y prácticas económicas que las anarquistas han desarrollado, no exentas de conflictos y contradicciones, aún hoy tan presentes cuando hablamos de autogestión económica o de cooperativas. Las formas mutualistas, colectivistas y comunistas han convivido y conviven hoy en el anarquismo, y en este momento también junto a eso que llaman economía social, informal, etc., en conflicto y en diálogo, y para que ese diálogo conflictivo pudiese llegar a algo más y desbordar los diques de lo posible (y esto quiere decir que hoy por hoy no hay otra economía posible dentro del capitalismo, tenemos que desbordarlo y hundirlo) las anarquistas tenemos que pasar de la mera crítica del trabajo asalariado, del mercado y de la puesta en valor capitalista a la puesta en práctica de iniciativas que rompan sus lógicas, aunque para empezar debemos aprender, reflexionar y colectivizar ideas como las propuestas en este pequeño librito.

Por último, Anarquismos no occidentales, pone el dedo en la llaga del eurocentrismo de eso que llamamos anarquismo y que en este lado del mundo (y allí donde los blanquitos llegamos para imponer a otros pueblos el modo de vida que nos condena a nosotros mismos) congregó tantas esperanzas, y devino en ideología, y después en objeto de estudio académico, y pese a todo ha regresado, en oleadas o como estallido, para tratar de darle la vuelta a todo y acabar de una vez por todas con toda opresión. Pero el indudable compromiso del anarquismo con la libertad no obvia que ese modelo de libertad era uno que cuajaba con la cultura y la civilización occidental y que, en ocasiones, y sin quererlo, personas anarquistas han podido participar de cierto colonialismo, asumiendo acríticamente dogmas como el progreso, el desarrollo, la ciencia y esos aires de superioridad cultural, que han servido como excusa para expoliar tierras y aniquilar pueblos, aunque sea en contra de nuestros deseos, pero no tanto de nuestras necesidades (aún hoy seguimos consumiendo, por ejemplo, el gas extraído a costa del exterminio de pueblos indígenas). En este libro, Adams nos da cuenta de aquellos otros anarquismos, que a menudo nacieron, es cierto, exportados desde Occidente, a esas tierras que llamamos periféricas, pero que pronto se mezclaron con modos de vida e ideas propios, que contenían altas dosis de libertad, solidaridad e igualdad y que impregnaron los anarquismos en esos lugares, y que hoy tienen mucho que decirnos y enseñarnos. Adams nos introduce y nos aporta una buena bibliografía para profundizar en los anarquismos asiáticos, africanos, latinoamericanos y de Oriente Medio, unos más conocidos por aquí, otros menos, pero por lo general, y por desgracia, bastante ignorados, tanto en sus aportaciones teóricas como prácticas. Empecemos a remediarlo, porque además de conocimientos ganaremos en empatía con otros pueblos, afianzaremos nuestra crítica al capitalismo y al Estado y descubriremos nuevas líneas de acción y de experimentación en tantos campos en los que hoy los europeos somos vírgenes pese a ser tan viejos.